“No todo lo que dice 500 mg es lo que parece”
- Farmacia Graciela
- 7 feb
- 3 Min. de lectura
Es una confusión muy común, sobre todo cuando se trata de suplementos alimenticios.
Ves una caja que dice “Cápsulas de 500 mg” y das por hecho que esa cantidad corresponde a la vitamina, el mineral o el extracto que estás buscando.
Pero en muchos casos, no es así.

Y no es que el producto esté mal formulado.
Simplemente, el número grande del frente no siempre cuenta toda la historia.
Lo primero que hay que entender: ¿qué es lo que realmente pesa?
En la mayoría de los suplementos, una cápsula no contiene una sola cosa.
Está formada por dos partes distintas, y ambas suman el peso total.
1 - El ingrediente activo: lo que realmente te interesa
Aquí está la vitamina, el mineral, la planta o la sustancia que buscas consumir.
Es la parte que tiene el efecto esperado y la que debería guiar tu decisión al elegir un suplemento.

2 - Los excipientes: necesarios, pero no son el “beneficio”
Los excipientes cumplen funciones importantes: ayudan a dar forma a la cápsula, protegen el ingrediente activo y permiten que el producto sea estable.
También pesan, y en muchos suplementos representan una parte importante del peso total, aunque no sean el componente principal.
Un ejemplo muy común en suplementos
Imagina un producto que anuncia:
“Cápsulas de 500 mg”
Al revisar la información completa, encuentras algo como esto:
Ingrediente activo: 50 mg
Excipientes: 450 mg
La cápsula pesa 500 mg, sí. Pero la cantidad del componente que buscas es solo una parte de ese total.
Este tipo de presentación es frecuente en:
extractos herbales
suplementos naturales
fórmulas combinadas
Cuando una cápsula más pequeña aporta más
También puede pasar lo contrario.
Dos suplementos distintos pueden mostrar algo así:

Producto A: cápsula de 500 mg con 100 mg de ingrediente activo
Producto B: cápsula de 300 mg con 200 mg de ingrediente activo
Aunque la cápsula del segundo sea más pequeña, aporta más cantidad del componente principal.
Por eso, comparar solo por tamaño o por el número más visible puede llevar a conclusiones equivocadas.
Entonces… ¿el suplemento no sirve?
No necesariamente.
La dosis correcta del ingrediente activo no depende del tamaño de la cápsula, sino de lo que se ha estudiado como efectivo y seguro.
Más grande no siempre significa más potente, ni más pequeño significa menor calidad.
El problema aparece cuando se asume que más peso = más beneficio.
En qué sí conviene fijarse antes de elegir un suplemento
Más allá del número grande del frente, vale la pena revisar:
la cantidad exacta del ingrediente activo
la unidad de medida correcta (mg, mcg, UI)
la dosis diaria recomendada
cuántas cápsulas componen una porción
Estos datos dicen mucho más que el peso total de la cápsula.
¿Pasa lo mismo con los medicamentos?
En los medicamentos regulados, esta confusión es menos frecuente.
Cuando un medicamento indica “500 mg”, normalmente se refiere directamente a la cantidad del principio activo, porque así lo exige la regulación sanitaria.
En los suplementos, en cambio, las presentaciones pueden variar mucho entre marcas, y por eso es donde más dudas suelen surgir.
Para despedirnos
Entender qué contiene realmente una cápsula ayuda a tomar mejores decisiones y evita confusiones muy comunes al consumir suplementos.

En Farmacia Graciela entendemos que elegir un medicamento o un suplemento no siempre es sencillo.
Por eso, más allá de surtir productos, ponemos a tu disposición la experiencia farmacológica, la información clara y la orientación profesional que ayudan a tomar decisiones con confianza. Para nosotros, ser tu farmacia de confianza significa acompañarte, resolver dudas y ofrecerte siempre un criterio responsable y cercano.



Comentarios