“No estaba enfermo… pero no quería comer”
- Farmacia Graciela
- 4 feb
- 2 Min. de lectura
—¿Otra vez dejó el plato?
—Sí… otra vez.

Las dos se quedaron en silencio unos segundos.
No era sorpresa, pero tampoco dejaba de inquietar.
—¿Desde cuándo anda así?
—Ya tiene rato.
Al principio pensé que era etapa… ya sabes, que un día sí y otro no.
Pero ya van semanas.
—¿Y no se ve malo?
—No.
Eso es lo que más me confunde.
Corre, juega, duerme bien…pero cuando se sienta a comer, nomás no.
La otra mamá suspiró.
—A mí me pasó igual con el mío.
Y te voy a decir algo: lo que más desespera no es que no coma un día…es no saber si estás exagerando o si de verdad algo no está bien.
—Exacto.
No quiero forzarlo, pero tampoco quiero hacerme de la vista gorda.
Entraron al consultorio con esa mezcla rara de nervios y esperanza.

El médico las escuchó con atención, sin apurarlas.
—No tiene fiebre, no ha bajado de peso, no se ve enfermo —resumió—.
Eso es buena señal.
—Entonces…
¿por qué no quiere comer?
—preguntó una, casi en susurro.
El médico fue claro, pero tranquilo.
—En muchos niños no es enfermedad ni berrinche.
Simplemente hay falta de apetito.
Y cuando se vuelve constante, sí conviene atenderla.
—¿Y no es peligroso?
—No, pero tampoco hay que ignorarlo —respondió—.
La idea no es obligar, ni meter algo fuerte.
Es ayudar al cuerpo a reactivar el apetito poco a poco.
Les habló de opciones suaves, auxiliares, y fue ahí donde mencionó Apetyl.

—Se usa antes de cada alimento.
No actúa de golpe, y eso es justamente lo que buscamos.
Que el apetito regrese de forma natural.
—¿Y si no funciona?
—Entonces se revisa otra vez —dijo—.
Pero muchas veces, con calma y constancia, es suficiente.
Salieron del consultorio distintas a como entraron.
No con miedo, sino con claridad.
—Qué alivio escuchar que no estoy loca por preocuparme —dijo una.
—Ni que estamos exagerando —respondió la otra—.
Solo estamos cuidando.
Porque cuando un niño no quiere comer, la angustia no siempre se nota…
pero pesa.
A veces no es enfermedad.
A veces no es berrinche.
A veces simplemente el apetito se va…
y no sabemos por qué.
Si conoces a un niño que deja el plato lleno,
o a un adulto que ya no tiene ganas de comer como antes,
no lo ignores.
Cuando la falta de apetito se vuelve constante,
atenderla a tiempo puede marcar la diferencia.

Apetyl es auxiliar en el tratamiento de algunos casos de falta de apetito,
tanto en niños mayores de 2 años como en adultos, ayudando a estimular el apetito de forma suave y progresiva.
👶👩🦱 Modo de empleo
Mayores de 2 años:2 gotas en una cucharadita de agua antes de cada alimento
Adultos:5 gotas en agua antes de cada alimento
Contenido: frasco con 15 mL
Ingredientes activos: China officinalis, Hydrastis canadensis, Nux vómica
PROMOCIÓN ESPECIAL
Porque cuidar también es actuar a tiempo:
Usa el código APETYL10 y obtén 10% de descuento en tu compra.
Disponible en Farmacia Graciela.



Comentarios